España sigue defendiendo título.
España y Francia protagonizaron el tercer partido de cuartos de final.
La vigente campeona, como no podía ser de otra manera, fue fiel a su estilo. Esta vez, al igual que en el primer partido contra Italia, Vicente del Bosque dio entrada a Cesc Fabregas como hombre más adelantado, renunciando de esta manera a jugar con un punta referente como podía ser Fernando Torres. De lo demás, ninguna novedad.
Su homólogo Laurent Blanc sin embargo, movió más su once inicial. Lo modificó en función del rival que iba tener en frente (por otra parte, habitual en las selecciones cuando juegan contra España). Quizá empezó a perder el partido en ese instante.
El seleccionador francés renunció al balón, sabiendo que la posesión iba a ser de los españoles, y pobló la medular. Así, jugadores más técnicos como Ben Arfa y Nasri partieron desde el banquillo. En su lugar, hombres más oficiosos como Malouda tuvieron sitio en el equipo inicial. Discutible decisión para muchos.
España empezó el partido como siempre, como sabe hacerlo. Tocó y tocó hasta aburrir. Francia, con la firme apuesta de esperar desde el principio, estaba bien plantada atrás, con los 11 hombres en su campo a la hora de defender. Parecía que a España le iba a pasar lo mismo que contra Italia, que la acumulación de tantos hombres en la zona de tres cuartos, produjese una falta de profundidad que dificultase marcar.
Pero los de Del Bosque tenían la lección aprendida. Hombres de mediocampo como Xavi y sobre todo Xabi Alonso, entendieron que debían tener más protagonismo en esa segunda línea de llegada. Así, el partido del tolosarra fue enorme, gigante. No sólo estuvo espléndido en labores defensivas, sino que participó de forma determinante en ataque como se pudo ver en el minuto 19'.
Tras una jugada de muchos toques, de paciencia, Iniesta encontró el hueco en la zaga francesa. Puso un pase en profundidad para la enésima incorporación de Jordi Alba por la banda izquierda. Este, tras superar a Debuchy, con sangre fría, esperó, levanto la cabeza y encontró al que tenía encontrar. Centro al segundo palo, donde Xabi Alonso apareció para cabecear a las mallas. 1-0 y todo de cara para España.
De nada servía ya el dibujo defensivo francés. Dieron un paso adelante, avanzaron unos metros en todas las líneas, y protagonizaron así alguna que otra jugada de ataque, pero sin peligro alguno. Tan sólo en el 31' tuvo que intervenir Iker Casillas en un lanzamiento de Yohan Cabaye.
En la reanudación, Francia despertó y salió con un poco más de mordiente, con más agresividad. El lateral Debuchy dispuso de un cabezazo que se marchó por poco, y Rivery empezó a ser el mismo de siempre, protagonizando varias jugadas por banda, que fueron bien defendidas por la zaga española.
Esta reacción gala inquietó a Del Bosque, quien respondió en el ecuador de la segunda mitad con los cambios de Fernando Torres y Pedro en lugar de Cesc y Silva.
Blanc hizo más de lo mismo, y dio entrada a Nasri y Menez.
Pero de poco sirvieron los cambios.
España, con una posesión desquiciante y desesperante para su rival, controló el partido en todos los aspectos de juego. No sufrieron ningún apuro por parte de Francia, e incluso aprovecharon una jugada del recién incorporado jugador del Barcelona para ampliar el resultado.
Pedro recibió un balón dentro del área, donde, tras romper a Rami con una bicicleta fue arrollado por un defensa francés.
Penalti que transformó el que iba a convertirse en el hombre del partido: Xabi Alonso. Doblete del centrocampista del R.Madrid que celebró su partido número 100 como internacional con doblete que dio el pase a España a las semifinales de la Euro2012.
De modo que la actual campeona sigue en su andadura en busca de la triple corona que nadie ha podido conseguir hasta ahora. En semifinales, se enfrentarán a Portugal.
By: Murdock
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