jueves, 25 de octubre de 2012

¿Valores en extinción?

            Es inevitable decir que a día de hoy el fútbol está cada vez más presente entre nosotros. Y con estar presente me refiero a la saturación de fútbol a la que estamos sometidos por los medios de comunicación. Cada uno elije lo que ve, eso es así, pero llega un punto en el que la oferta deportiva se limita única y exclusivamente al llamado deporte "rey".
Se podrían escribir líneas y líneas de lo que es para mi un gran problema, pero esta vez me gustaría ir más allá: La calidad de esa información sobre fútbol que recibimos.

           Y es que, en todo ese bombardeo de fútbol, ¿cuánto nos hablan de fútbol, exclusivamente de fútbol? 
Hemos llegado a un punto en el que cualquier minucia de alguna "estrella" se convierte en portada de periódico o titular de todo un apartado deportivo. (que, cómo no, tiene mayor importancia que cualquier otra noticia de otro deporte) 
El nuevo peinado de este, el coche que se ha comprado aquel, el otro que viaja al dentista y tarda más de lo debido...todo, absolutamente todo, es noticia. ¿Debería?

           Habrá gente a la que no le parezca mal, a la que interese saber al detalle la vida de sus cracks; lo que hacen, cómo viven...a mi particularmente me parece que hemos sobrepasado el límite de lo que es el fútbol, o simplemente, un deporte. 
Y os voy a dar mi principal razón: Los niños.

           Os parecerá palabrería barata o simple catastrofismo, pero creo sinceramente que la cosa no va por el buen camino, para nada.
Televisión, internet, móviles...todas las vías abiertas y al alcance de cualquier niño de hoy en día, y en todas ellas el fútbol como protagonista. Es así. 
Eso, sumado al factor comentado arriba de la sobreinformacion futbolística, nos deja como resultado que nuestros jóvenes se enteran absolutamente de todo lo ocurre en el mundo del balompié. Y claro, quién no ha  imitado de pequeño a sus ídolos?
Ego, soberbia, prepotencia, chulería y sobre todo, dinero y fama. Se están convirtiendo los modelos a seguir para los niños hoy en día. Es chocante como mínimo ver cómo en las escuelas de fútbol o en el parque juegan los niños al fútbol, (ese fútbol callejero que todos hemos jugado alguna vez) e imitan gestos y acciones en muchos casos incívicos, simplemente porque "lo ha hecho nosequién el fin de semana, y apareció en la tele!".
           ¿Deberían los niños dejar de ver los partidos o los resúmenes de sus ídolos? ¿Deberían limitar los medios de comunicación sus noticias al apartado únicamente futbolístico? ¿Y los jugadores? ¿Desde ese pedestal de fama y dinero en la que viven, deberían pensar un poco más en la repercusión de sus actos y actitudes, y saber que son para muchos niños modelos a seguir, o eso no va con la profesión?

           Personalmente, creo que como en casi todo problema, el causante es multifactorial. El resultado, bastante preocupante: Se están perdiendo los verdaderos valores del fútbol o de lo que debe ser simplemente un deporte, su significado.

           El debate está abierto. Cada uno tendrá su opinión. Aquí servidor, se agarra a la esperanza, a la ilusión de que siga habiendo niños como estos, niños que se tomen el fútbol como hay que tomarlo, que entiendan lo que de verdad es. No es fácil.




Murdock

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